Hay veces en que uno debería callarse la boca. Un ejemplo perfecto: el ex amante de mi amigo circunstancial y ex amante Serge. El muchacho en cuestión quedó con Serge para una sesión de sexo ocasional, y cumplió con el detestable ritual de "la advertencia":
"Oye, antes de nada que quede claro que lo único que busco es sexo"
Evidentemente, y en un acto de justicia poética, el muchacho se enamoró de Serge. Lo que no suponía es que su hombre era un hombre de principio con los huevos muy duros, con lo cual la respuesta fue algo así como:
"Lo siento, haberlo pensado antes"
La advertencia es algo exclusivo de los gays. Los tíos heteros lo piensan pero no lo dicen por miedo a llevarse una hostia y las uñas clavadas en la mejilla. Las lesbianas suelen cubrirse las espaldas, y hacen bien: ¿quién te dice a ti que dentro de x semanas o meses no vas a querer tener algo más con la otra persona?
La advertencia humilla un poco al que la recibe, porque se le presuponen unos intereses románticos, una cierta "hidden agenda" que muy posiblemente no sea real. El hecho de sentir un flechazo o aspirar a encontrar alguien compatible con quien tener una futura relación sentimental se demoniza y ridiculiza. La promiscuidad gay NO ES UN MITO, es un hecho totalmente cierto para la mayoría de nosotros. Pero el hecho de que nos acostemos con muchos hombres y en muchos casos no repitamos no quiere decir que estemos a salvo de nuestra propia humanidad.
Asi que a más de uno le diría que la próxima vez que folle con un "amiguito" o quede con alguien que ha conocido en bearwww, bakala o similares, abra solo la boca para besar o chupar algo. Hay disgustos que pueden evitarse facilmente...
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